Los ejercicios de relajación son una herramienta muy importante para lograr esto y en la época de verano hacerlos al aire libre nos ayuda a obtener aún mas beneficios de ellos. Es realmente más relajante y placentero hacerlos en nuestro jardín, en el parque rodeados de árboles o al frente del mar en la playa.
Los espacios al aire libre brindan por sí mismos una sensación de tranquilidad y le permite a uno reconectar con lo más fundamental para el ser humano: la naturaleza.
Los beneficios de practicar un ejercicio de relajación son:
- Liberan la tensión muscular.
- Fortalecen nuestros huesos y músculos.
- Disminuyen los pensamientos intrusivos.
- Disminuyen la ansiedad.
- Aumentan el autoestima, la autoconfianza.
- Generan una sensación de tranquilidad.
- Generan energía.
- Ayudan a conciliar el sueño y dormir mejor.
Al tener el cuerpo más relajado y la mente más clara y tranquila, es natural que nos volvamos más conscientes, productivos y felices. La salud no solo es la ausencia de enfermedad sino sentirse bien a nivel físico, mental, emocional y con energía para hacer todo eso que queremos hacer con alegría.
Los ejercicios al aire libre más recomendados son:
Yoga: Es considerado la actividad del bienestar por excelencia y puede ser practicado por todas las edades. El yoga ayuda a la persona a entrar en estado meditativo y lograr que ese “reinicio” que buscamos dure por largo tiempo en el día. Ideal para quienes sufren de dolor crónico, para quienes buscan equilibrio, flexibilidad física y mental. Ha demostrado ser efectivo para bajar los niveles de estrés y de reacción inflamatoria exagerada, lo que lo hace ideal para personas con ansiedad, fibromialgia, artritis reumatoide, cáncer, enfermedad autoinmune, etc.
Tai Chi: Es un arte marcial que utiliza movimientos suaves y lentos lo cual lo hace atractivo para personas con limitación de movimiento. Además ha demostrado ser beneficioso para prevenir caídas en este grupo en adultos mayores.
Pilates: Es un sistema de entrenamiento que se centra en generar fuerza muscular en el abdomen y espalda baja y cuello. Ideal para quienes buscan tonificar el cuerpo.
Bailar: Apto para todas las edades, es un ejercicio aeróbico que brinda dinamismo, aumenta la coordinación, ayuda a perder peso y fortalece los músculos. Debido a que en la mayoría de los casos se hace en grupo, ayuda también a encontrar nuevos amigos o establecer momentos para sociabilizar con otros.
Caminar: Se puede incorporar en el día fácilmente y se puede hacer solo o acompañado. Se recomienda caminar al menos 30 minutos por día. Puede ser practicado por todas las edades. Ayuda a reducir los pensamientos intrusivos y ha demostrado estimular la producción de elementos sanguíneos como los glóbulos blancos, por lo que ayuda a mejorar el funcionamiento del sistema inmune. ¡Más caminatas, menos resfríos! Genera fuerza muscular en las piernas y espalda.
Jardinería: Ideal para aumentar el contacto con la naturaleza. Por ser un ejercicio de bajo impacto, es ideal para personas con limitación de movimiento y por su valor educativo (enseña de donde vienen las frutas y verduras), es la actividad perfecta para compartir con los niños. Ayuda a mejorar las habilidades organizacionales y estimula a comer más sano. Las investigaciones demuestran que la jardinería ayuda a personas con problemas de salud mental a mejorar su comunicación con otros.
Sea cual sea que escojamos hacer, todas van a ayudarnos a mejorar nuestra salud en general y recordemos siempre hidratarnos bien.